YA SOMOS MAYORES… ADIOS AL PAÑAL

A partir de los dos años puedes empezar a pensar en habituar a tu hijo a controlar sus esfínteres. No hay un tiempo establecido para asumir el control, se puede tardar meses, por lo que hay que dar al niño el tiempo que sea necesario, no obsesionarse y tener absoluta confianza de que lo conseguirá.

Debemos permitir que vaya madurando en todas las áreas (no tiene sentido quitarle el pañal y permitir que siga bebiendo agua en el biberón por comodidad, que esté todo el día con el chupete puesto, darle de comer para que no se manche…).

¿Cómo abordar el control de esfínteres?

    • Lo más importante es que exista una estrecha colaboración y comunicación entre el docente y los padres.
    • Hay que ser constantes en las decisiones que se tomen.
    • Es fundamental respetar el ritmo del niño/a y no imponer avances.
    • Se debe alabar en todo momento los avances que se vayan consiguiendo, mostrándoles alegría y felicitándolos.
    • No reñir ante algún retroceso.
    • Comenzar mostrándole el orinal, dejar que lo observe, lo manipule, lo conozca, lo acepte.
    • Retirar el pañal e invitarle a que se siente (hacerlo sin prisas y respetando su voluntad) en pequeños espacios de tiempo (cada 20 minutos aproximadamente al principio e iremos aumentando progresivamente conforme el niño vaya adquiriendo el hábito) y, aunque el orinal esté vacío se le felicitará.
    • Es muy importante motivar al pequeño en cada paso que dé, y con ello no nos referimos únicamente a premios materiales, sino sentimentales.
    • Cuando se decida retirar el pañal no se volverá a poner hasta la hora de dormir, a no ser que el niño/a adquiera una enfermedad gastrointestinal y tenga defecaciones continuas.
    • Durante este tiempo es aconsejable el uso de ropa cómoda, sin tirantes, cinturones, petos, bodis…
    • Si llegado los tres años y medio no hay control, hay que empezar a pensar en la existencia de alteraciones que deben ser tratadas.
    • El control nocturno se iniciará una vez que haya afianzado el control diurno.

¿CUÁLES SON LAS DUDAS QUE COMO PADRE OS PUEDEN SURGIR? 

    • No hace caca en el orinal, aunque sí pis. Es normal, ya que lo primero requiere mayor esfuerzo y puede costarle concentrarse. La solución está en observar mucho al niño. Cuando veamos que está haciendo caca, es el momento de llevarle al inodoro para que, al menos acabe en el baño. Poco a poco irá acostumbrándose.
    • Le da miedo la taza del váter. A estas edades pueden surgir los primeros miedos y pesadillas, por lo que es importante que poco a poco se vaya familiarizando a través de juegos (decorar el váter con pegatinas, inventar una canción sobre el inodoro…).
    • Después de más de un mes usando el orinal, ha vuelto a hacérselo encima. Ante esto no debemos preocuparnos. El aprendizaje ya se ha llevado a cabo, lo único que hay que hacer es empezar de nuevo, pero con la ventaja de que ahora los progresos serán mucho más veloces y en tres días puede haberse acabado el problema.
    • No pide pis, pero si le siento en el orinal lo hace. Para esto sólo hace falta un poco de paciencia, porque el trabajo más difícil ya está hecho. Lo más probable es que en pocas semanas el niño empiece a pedir pis por sí mismo.

                                

Elisabeth Muñoz Ruiz
Educadora Infantil – CEI

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